02-08-2006, 05:33 PM
Jorge escribio:
Primero que nada no es lo mismo la fiesta brava que la pelea de perros, son cosas diferentes. Lo son porque en las peleas los perros combaten entre ellos sin reglas y buscando hacerse el mayor daño posible. En cambio en la fiesta Brava existe toda una preparación detrás, una tradición, un ritual con reglas y normas, nada es improvisado, ni siquiera el dolor que va a sufrir el toro en la lidia hasta eso se encuentra calculado. Desde que el toro es pequeño es entrenado para enfrentar algún día al torero durante el festejo, lo que un toro sufre es mínimo comparado con el sufrimiento de los perros. Así mismo los toreos estudian toda su vida para que al realizar sus faenas el toro sufra minimamente y muera lo más rápido y menos dañado posible. Si, si es un ritual de sacrificio y todo ritual de sacrificio es cruento. Si, no voy a negar que la fiesta brava es un evento cruento pero el toreo es el único sacrificio cruento que no se disfraza con otros nombres.
Lo más apasionante de ver una corrida de toros, es observar como el toro y el torero miden sus fuerzas, su espacio, como se conocen con sólo observarse, como se combina el cocimiento del torero del animal para leerlo para así lograr con la nobleza del toro hacer que éste lo obedezca, y como ambos son capaces de bailar una danza de valor, fuerza y amor antes de llegar el momento sublime.
Para mi, lo que legitima la tauromaquia es precisamente toda la cultura, la tradición, el ritual que hay alrededor para que esta sea posible. La tauromaquia no es un pasatiempo creado por ociosos, sino un ritual popular y ancestral, a veces terrible, a veces sublime. Además de un ritual, es un arte, otra cosa que lo hace diferente de las pelas de perros o de gallos, y tan es un arte que ha inspirado a poetas, novelistas, ensayistas, escultores, historiadores, pintores, fotógrafos y músicos. ¿Quién no ha visto pinturas con escenas hermosas y trágicas del toreo plasmadas por Goya, Picasso, Diego Rivera o Dalí, o esculturas majestuosas como las de Botero o Peraza?. Innumerables poetas y escritores dedicaron sus líneas a esta bella fiesta. Y aunque es verdad que todas las manifestaciones de arte son incruentas, eso no quiere decir que no pueda existir un arte cruento como lo es la tauromaquia.
Y hoy como otras ocasiones me pregunto si esas voces que hacen escándalo para pedir se acaben las corridas, esas personas que se escandalizadas por la existencia de la tauromaquia; son igual de sensibles a las necesidades de su prójimo, si se rasgan las vestiduras cuando de los ataques a la institución familiar o la vida del no nacido se trata o si vigilan con el mismo detenimiento la suciedad de calles, playas y mares o la contaminación que sufre el medio ambiente.
Ojalá a los que no les gusta la tauromaquia aprendieran a cultivar el valor de la tolerancia, para que aprendan a respetar y valorar las cosas y los gustos de las personas que los rodean, a porque somos bien buenos para criticar ¿verdad Regia? pero somos incapaces de tolerar o respetar al prójimo dándonos ínfulas de ser mentes superiores y con ello pretendemos juzgar a los demás y encima de todo acusarlos de lo mismo que nosotros ejercemos. Lo siento pero para mi no es valido juzgar a la ligera y con argumentos gastados, una actividad milenaria de la que infinidad de personas dependen y gracias a la que sobrevive el hermoso toro de lidia.
Cita:En fin. Volviendo al tema y ya que a tí te gusta la fiesta taurina, me puedes explicar, sin recurrir a falacias ni a argumentos ramplones, qué es lo que legitima la fiesta brava, las peleas de perros y otros espectáculos afines?
Primero que nada no es lo mismo la fiesta brava que la pelea de perros, son cosas diferentes. Lo son porque en las peleas los perros combaten entre ellos sin reglas y buscando hacerse el mayor daño posible. En cambio en la fiesta Brava existe toda una preparación detrás, una tradición, un ritual con reglas y normas, nada es improvisado, ni siquiera el dolor que va a sufrir el toro en la lidia hasta eso se encuentra calculado. Desde que el toro es pequeño es entrenado para enfrentar algún día al torero durante el festejo, lo que un toro sufre es mínimo comparado con el sufrimiento de los perros. Así mismo los toreos estudian toda su vida para que al realizar sus faenas el toro sufra minimamente y muera lo más rápido y menos dañado posible. Si, si es un ritual de sacrificio y todo ritual de sacrificio es cruento. Si, no voy a negar que la fiesta brava es un evento cruento pero el toreo es el único sacrificio cruento que no se disfraza con otros nombres.
Lo más apasionante de ver una corrida de toros, es observar como el toro y el torero miden sus fuerzas, su espacio, como se conocen con sólo observarse, como se combina el cocimiento del torero del animal para leerlo para así lograr con la nobleza del toro hacer que éste lo obedezca, y como ambos son capaces de bailar una danza de valor, fuerza y amor antes de llegar el momento sublime.
Para mi, lo que legitima la tauromaquia es precisamente toda la cultura, la tradición, el ritual que hay alrededor para que esta sea posible. La tauromaquia no es un pasatiempo creado por ociosos, sino un ritual popular y ancestral, a veces terrible, a veces sublime. Además de un ritual, es un arte, otra cosa que lo hace diferente de las pelas de perros o de gallos, y tan es un arte que ha inspirado a poetas, novelistas, ensayistas, escultores, historiadores, pintores, fotógrafos y músicos. ¿Quién no ha visto pinturas con escenas hermosas y trágicas del toreo plasmadas por Goya, Picasso, Diego Rivera o Dalí, o esculturas majestuosas como las de Botero o Peraza?. Innumerables poetas y escritores dedicaron sus líneas a esta bella fiesta. Y aunque es verdad que todas las manifestaciones de arte son incruentas, eso no quiere decir que no pueda existir un arte cruento como lo es la tauromaquia.
Y hoy como otras ocasiones me pregunto si esas voces que hacen escándalo para pedir se acaben las corridas, esas personas que se escandalizadas por la existencia de la tauromaquia; son igual de sensibles a las necesidades de su prójimo, si se rasgan las vestiduras cuando de los ataques a la institución familiar o la vida del no nacido se trata o si vigilan con el mismo detenimiento la suciedad de calles, playas y mares o la contaminación que sufre el medio ambiente.
Ojalá a los que no les gusta la tauromaquia aprendieran a cultivar el valor de la tolerancia, para que aprendan a respetar y valorar las cosas y los gustos de las personas que los rodean, a porque somos bien buenos para criticar ¿verdad Regia? pero somos incapaces de tolerar o respetar al prójimo dándonos ínfulas de ser mentes superiores y con ello pretendemos juzgar a los demás y encima de todo acusarlos de lo mismo que nosotros ejercemos. Lo siento pero para mi no es valido juzgar a la ligera y con argumentos gastados, una actividad milenaria de la que infinidad de personas dependen y gracias a la que sobrevive el hermoso toro de lidia.
Tengo Ganas de ti, de tu aroma y de tu ser,
de tu sabor y de tu piel,
de sentirte y hacer,
aquello a lo que tu llamas placer.
de tu sabor y de tu piel,
de sentirte y hacer,
aquello a lo que tu llamas placer.